miércoles, 7 de noviembre de 2012

La Flor del Espíritu Santo

La flor del Espíritu Santo o flor nacional de Panamá, es una orquidea de tono marfil que en su interior parece que tiene una pequeña paloma, de ahí su nombre.
Panamá se caracteriza por tener un gran número de especies de orquideas endémicas.
El ejemplar de la fotografía está en el orquidiario de Gamboa, donde se pueden ver un buen número de orquideas nativas.

domingo, 4 de noviembre de 2012

La bandera de Panamá


La bandera de Panamá, es el símbolo patrio más visible en estos días en cualquier punto del país, desde los balcones de los edificios oficiales hasta los coches particulares lucen la bandera. 
Dividida en cuatro cuadrantes, representa la unidad nacional entre las facciones conservadora y liberal tras la guerra civil de los mil días colombiana, en el periodo anterior a la separación de Colombia.
El día 4 de noviembre es el día de la bandera, y es una de las celebraciones de las Fiestas Patrias durante el mes de noviembre.


En Panamá no hay cebras

En Panamá no hay cebras, hay iguanas, y como se puede apreciar, también tienen derecho de tránsito por las carreteras. En este caso en Gamboa, una zona de alto valor ecológico, donde se pueden ver sin mucha dificultad, iguanas, osos perezosos, ñeques, y otros representates de la fauna panameña.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Fiestas Patrias

Hoy, día 3 de noviembre se conmemora en Panamá el 109 aniversario de la separación de Panamá de Colombia, y el nacimiento de la República actual.
Tras la independencia de España en 1821, el estado de Panamá se integró en Nueva Granada, y aunque durante el siglo XIX intentó separarse como república independiente, no fue sino hasta el siglo XX y con el apoyo de los EE.UU. que finalmente se consiguió.




El mes de noviembre, es el mes de Fiestas Patrias, ya que en este mes se conmemora también la independencia de España y durante todo el mes se celebran desfiles y celebraciones por todo el país.


miércoles, 22 de agosto de 2012

Sabor a Patria

Gracias a José Agustín por darme a conocer este poema sobre Panamá. 
Espero que lo disfruteis y os abra el apetito por Panamá.
Sabor a Patria
La Patria sabe a carimañola, huele a mar y suena a saloma
Por: Ileana Pérez Burgos

Panamá tiene sabor a agua de mar, a tierra mojada y a carnita de coco. En la mañana, sabe a dos carimañolas con una taza de café, y en la noche, a té de hierba de limón con rosquitas de La Arena.

Cuando el tráfico nos detiene a orillas de la bahía, la patria no sabe a nada. El sol aprieta el aire dentro del carro y la angustia por acelerar los autos alrededor hace todo intolerable. Afuera, la brisa anuncia el verano y el mar refleja el sol en su apogeo. Solo nos acordamos de que las olas están allí cuando entra por el ducto del aire acondicionado el perfume de la bahía.

Panamá tiene sabor a ciruela traqueadora, a pelusita de guaba y a guayabita madura.

“Rojo con un real de leche”. Metemos el dedo para que el hielo nade mejor en el sirope y la leche condensada, y como queramos negar que nos comimos un raspao, no podremos, tendremos los dedos manchados del delito. Para el hambre que quema las tripas, no basta con un bollo preñao de carne, se requiere una orden de chow mein de pollo.

Patria es el peso de los tembleques sobre la cabeza y el vuelo de la zaraza abanicando los pies. Es el meneo sensual de “soba que soba y soba, Mariana” y el sereno silbido de la flauta de un kuna.

Tanto rogar por alcanzar el paraíso y lo tenemos a la vuelta: 365 islas sin tráfico ni vidrios ahumados ni televisión. En San Blas es fácil encontrar nuestra soñada isla desierta y percibir los olores de este hueco del planeta. Huele a pescado, a aceite de coco, a cuerpo al sol, a agua salada.

Panamá sabe a jugo de naranja con raspadura y a pixbae recién salido de la olla. Suena a “Mami, ’tas buena”, “bien cuidao” y “un real de menta, por favor”.

Panamá es pedazos de la vida de millones de personas, los que nos quedamos, los que nos fuimos y los que solo vinimos de paso. Es el calor que te despierta sudando de la siesta y el aguacero que te arruina el uniforme del 3 de noviembre. Panamá es vivir con la danza del mar bajo tus pies y con el olor del fogón llamándote cual canto de sirena. Panamá es luz, fogaje y pereza.

“Ruega por nosotros, santa madre de Dios...” El “tum tum” fúnebre de la procesión te apachurra el corazón, las velas iluminan el camino para anunciar que viene Don Bosco, el Cristo Negro de Portobelo o Santa Librada. En ese caminar curamos las penas, damos las gracias y pedimos lo que creemos que nos falta.

Panamá suena a totorrones en Semana Santa, a saloma al atardecer y a monos aulladores en la madrugada de la selva.

Para sobijar las penas y humedecer las alegrías está el “seco”. Para bailar bajo el sol del mediodía sin morir en el intento están los culecos, y para ahorrar sin darse cuenta, está el club de mercancía.

Panamá es pequeño, larguito y angosto, una tripita apenas. Es el cordón umbilical sin el cual las Américas no serían una, sino dos. Es tan chiquito que ir de un café del Casco Viejo a bailar en el sofoco del Cosita Buena toma unos minutos en una noche clara y de abuelitas recogidas.

Su pequeñez es deliciosa y portable, como dijo Ricardo Miró, “quizás fuiste tan chica para que yo pudiera llevarte toda entera dentro del corazón”.

Panamá tiene el ardor de una raja de canela y el acidito de un cebiche. Huele a gallina de patio, a guardado de humedad y a guandú fresco y oloroso. En Navidad sabe a saril, en Semana Santa a pan bon y en patronales a puerco frito.

Aún con sus ricos sabores, de vez en cuando nos da por “revolver la mirada y sentir espanto” ante el político ladrón, la solución que nunca llega y el conformismo que no mueve nada. Los flojos nos quedamos en la quejadera, los sabios usamos la palabra “salao” solo para pedir la golosina roja en la tienda del chino.

“Panamá por Dios privilegiada, El te hizo centro del mundo y de todas razas”, cantamos los fieles feligreses en la iglesia. Otros preferimos el “playa, brisa y mar es lo más lindo de la tierra mía” y algunos bailamos la patria con el ”bum bum” del reggae. Pero todos estamos de acuerdo con aquello de que “patria son tantas cosas beeeeeeeellas”.

A mí, la patria me sabe, me huele y me suena a mar, ese que se quedó atrapado en “la pequeña celda del caracol”.

miércoles, 15 de agosto de 2012

¡Feliz aniversario Panamá!



El 15 de agosto de 1519 fue fundada la ciudad de Nuestra señora de la Asunción de Panamá por Pedro Arias "Pedrarias" Dávila, la primera ciudad fundada por los españoles en la costa pacífica de América.
  

En 1671, tras el asalto del pirata inglés Henry Morgan y el posterior incendio de la ciudad, se trasladó la ciudad a su actual emplazamiento.

Las ruinas de Panamá La Vieja, son patrimonio de la humanidad desde 2003. 

El 15 de agosto de 1914, se inauguró el Canal de Panamá, construido por Estados Unidos. Desde el año 1999, la ACP, una entidad estatal panameña controla el canal, incluida su ampliación.

Así que puedo decir que el 15 de agosto es una fecha importante para este país que me acoge. 


jueves, 21 de junio de 2012

Teatro en Panamá (I)

Anoche asistí a una representación de teatro en el Teatro ABA de Panamá, no es la primera a la que asisto en la ciudad, pero si la primera de un teatro privado comercial.
La obra se titula "No hay plata ni pa' los ladrones", una comedia costumbrista panameña. La obra era bastante divertida y los actores los mejores que he visto en Panamá de momento, se les notan las ganas y las tablas que van teniendo.
Pero lo que quiero comentar es más bien un pequeño análisis que hice sobre el funcionamiento y filosofía de este teatro.
Es una sala que se ubica en una avenida principal de Panamá, la Transístmica, en un bajo comercial. Con un aforo de unos 160 espectadores y unas instalaciones de perfil medio bajo para los estándares que estamos acostumbrados en España. Las representaciones son dos diarias de martes a viernes y tres los fines de semanas más las matinees infantiles, la obra permanecerá en cartel 5 semanas consecutivas, de las cuales ya lleva la mitad y anoche tuvo unos 120 espectadores en la segunda sesión y aproximadamente lo mismo en la primera. La entrada está entre 10 y 12 dolares según se compre de forma anticipada o el día de la función.
El público, empezó a llegar una media hora antes del comienzo de la función e hizo cola ordenadamente a la puerta de la sala. Una vez dentro del teatro, en el pasillo de acceso, se pueden ver los afiches de las representaciones actuales y de los próximos meses, un pequeño mostrador a modo de ambigú y el despacho de producción y administración justo a la entrada de la sala. Una vez en la sala, una grabación da tres avisos antes de cerrar el acceso y comenzar la función, que se desarrolla en dos actos, lo que permite pasar por el ambigú y participar en un sorteo para entradas gratis en la próxima producción.
Un comentario sobre el programa de mano. Es un programa de mano en formato tríptico en Blanco y Negro, sencillo, con publicidad de un estudio de fotografía y una tienda de muebles, y tiene un encarte de publicidad a color de otro teatro privado de la ciudad, el teatro La Quadra. 
Me parece que tienen un magnífico negocio, se nota que les gusta, que tiene que funcionar obligatoriamente, ya que es privado y no tiene subvención de ningún tipo y han buscado la manera de hacerlo funcionar sin tener unos precios altos.